Anécdota de un concierto de Bolina sin parné
Antes de iniciar debo amarrarme el dedo ¡No soy músico! No conozco de instrumentos, ni de géneros y a pesar de haber cantado en un coro, partitura en mano, las notas en el pentagrama son solo puntos subiendo y bajando. Mas soy audiencia, soy escucha, tengo la capacidad de reconocer la buena música, aquella que se mantendrá en la memoria mucho después del primer impacto de las emociones o la publicidad. Buena música como la del grupo Bolina sin parné.
La experiencia de conocer, porque fue más allá del simple escuchar, a Bolina sin parné se dio en los festejos por la clausura del Café de Estraza en la ciudad de Xalapa. Una tocada de media semana en un foro bastante íntimo dónde el escenario llenaba casi una tercera parte de la habitación. En recompensa por llegar temprano me tocó compartir una charla previa con Omar, vocalista del grupo, sentarme al pie del escenario y disfrutar sin distracciones de una buena velada.
Tratar de definir el género de su música o explicarla usando el lugar común de las comparaciones sería demeritar toda una fuerza creativa. Si bien por algunos momentos la voz del vocalista toma tintes propios del fraseo de la trova, toda la instrumentación alrededor la lleva a nuevos territorios incitando al oído intrigado a adentrarse - ¿quieres saber a que suena? Escúchanos – comenta Omar.
A diferencia de otros conciertos, aquí si me permitiré usar las comparaciones, donde en un punto se comienza a relajar la atención divagando en asuntos distantes, Bolina sin parné te mantiene cautivo en todo momento aún en los diálogos ocurrentes entre canción y canción. – Siempre lo logran– me dice una chica de la mesa próxima quien los ha visto tocar en el Teatro del Estado y el Foro abierto del Ágora de la ciudad, ambos casos llenos totales.
Lo cautivante en la música de Bolina sin parné de inicio es su cualidad de crear atmosferas en cada melodía. Atmosferas precisas, completas, capaces de vibrar emociones diversas en la audiencia sin saturarla o aturdirla. A la par de letras con una poética franca y optimista, de ese optimismo que se permite ser frágil, dolerse y celebrar la caída a sabiendas que es un paso para continuar. Pero es la dinámica entre los miembros de la banda al momento del concierto lo que completa y da peso a su propuesta musical. Tienen esa complicidad propia de los amigos reunidos en torno a un bien común lo cual permea en el disfrute de sus rostros al momento de la ejecución ¡para ellos es una fiesta! - y nos la comparten –
De toda esta experiencia solo dos cosas lamento, primero: no haber sido precavido y llevar dinero suficiente para adquirir su CD Vamos Calle, segundo: que el CD no contenga la canción cierre del concierto “El tiempo de la guayaba” Esto último es un comentario que de continuo aparece en su muro de Facebook.
Terminado el concierto retomamos la charla con Omar quien en un momento y con su característico tono reflexivo me inquirió – Si después de hoy te preguntan qué hace Bolina sin parné qué responderías – Al instante y sin dudar respondí – Música ¡Hacen música! –
Página Oficial | Myspace | Facebook | Twitter | You Tube | Correo Bolina | Itunes

Qué alegría compartir contigo esta bolina Samuel!
ResponderEliminarMuchas gracias por la charla y por la complicidad.
Omar Bolina.
@CaracolaMonarca: Adelante.. Que nada les robe la alegría de la juventud.
ResponderEliminar... snifff, recuerdo las tocadas sencillas en Gara... pero recuerdo con mas nostalgia tu compañia en cosas asi, en mi bella Xalapa que tanto extraño! Abrazo!
ResponderEliminar